Redescubriendo a Tarzán

Por: Victor J. Rodríguezta1edh4

El disfrute da la película que este verano devolvió al hombre-mono a la actualidad, ‘La leyenda de Tarzán‘, hizo nacer en mí un enorme interés acerca del personaje creado por Edgar Rice Burroughs en 1912. Es por ello que me decidí a leer la primera de las 27 novelas del personaje. También he decidido leer algunas de sus historias de cómic, pero aún no he tenido ninguno en mis manos.

Y a continuación citaré contenidos del argumento que pueden fastidiar a quienes estén pensando en leerla próximamente.

6a00d8341d6d8d53ef01538f63ed09970bEn estos 104 años desde que se publicó ‘Tarzan of the Apes’ se ha escrito mucho acerca de este libro, por lo que no voy a descubrir al mundo gran cosa…pero para los que no la hayáis leído os diré que es una obra muy interesante. Contiene una importante carga sociológica, aventuras, romance y una radiografía de cómo era el conocimiento de la época acerca de los simios y la visión de los indígenas africanos. Hay que leerla olvidando todo lo que uno sepa acerca del rey de la jungla. Para mi sorpresa, no aparece, al menos en esta primera historia, la célebre llamada, no salta de árbol en árbol con lianas, lo hace de rama en rama, y no viste taparrabos hasta bien avanzada la historia, sino que va desnudo hasta que le quita sus ropas a un indígena después de observar a su tribu y matarle. Además, no se queda con su amada Jane, de momento.

Pero lo que más me ha gustado descubrir es la tremenda fuerza y agilidad que desarrolla Tarzán (que significa piel blanca en el idioma de los simios de su tribu) al vivir con enormes gorilas. Crece como un cachorro débil, menos ágil y con escasa velocidad que sus compañeros de juegos. Sin embargo, desarrolla su intelecto más hábilmente que los simios y, al llegar a la madurez, es casi tan fuerte como ellos, siendo más que cualquier humano corriente. Además, desarrolla una enorme destreza con el cuchillo, un trozo de cuerda y el arco (que roba a los indígenas) a la hora de matar a otros animales y humanos.

Y es que Tarzán demuestra tener un gran amor por la jungla, un conocimiento exhaustivo del comportamiento de todas las especies de animales que habitan en ella y un salvajismo brutal, aspectos que dan un trasfondo muy poderoso al personaje. Avanzada la novela empieza a matar indiscriminadamente a miembros de una tribu indígena que se instala en el territorio de su tribu, a raíz de que el hijo del jefe mate a su madre adoptiva. A partir de ahí, observa y atemoriza a sus habitantes, convirtiéndose en un espíritu malvado para ellos. También mata a cualquier bestia que se cruza en su camino, como leones y gorilas de su propia tribu, si la situación lo requiere. Es, pues, un rey de la jungla que se impone con la sangre.

f281171b39724a29617c72a34cde4d98Un aspecto que me ha sorprendido ha sido ver cómo aprende a leer. Observa libros de ilustraciones que encuentra en la cabaña de sus padres y comprende que las líneas que hay bajo los dibujos, “con formas de bichos” indican el nombre de esa imagen. Más adelante comprueba que algunas líneas se van repitiendo debajo de otras imágenes. De ahí pasa, con mucho tiempo y paciencia, a aprender a leer inglés sin problemas, pero no a hablarlo, porque no tiene a nadie con quien conversar. Un método que creo que el mundo de la enseñanza habrá puesto en dudas desde el año de publicación del libro.

Otro dato curioso es que el autor, el señor Burroughs, incluía en las rutinas de los gorilas la caza de animales para su subsistencia. Los gorilas son vegetarianos, como mucho pueden comer algunos insectos, pero no cazan a otros animales. Me imagino que en 1912 no se conocía tanto acerca de la dieta de estos simios. O el propio Burroughs no lo sabía.

Tengo que reservar el final para hablar del trato a los indígenas y a la mujer. Hay que entender que en el momento de la publicación no había terminado la época colonial. Las potencias mundiales aún pensaban que los negros eran inferiores a los blancos y que África debía ser controlada. Igual que pasa con ‘Tintín en el Congo’ y ‘Tintín en América’, la novela está llena de una falta de respeto hacia las tribus africanas. El propio Tarzán llega a decir, cuando marcha hacia el mundo civilizado en busca de Jane, que matará a cualquier negro que se ponga en su camino “porque son negros”.  Sobre Jane, no solo es una damisela en apuros, sino que es comprada, literalmente, por un millonario para saldar una deuda económica de su padre. No voy a tachar la novela de racista, ni sexista, sino como una obra de su tiempo.

Independientemente de estos detalles, la recomiendo a todo el que esté interesado en saber el origen real de un personaje icónico en la cultura popular y, de paso, disfrutar de un puñado de aventuras y capítulos entrañables.

 

Imágenes extraídas del blog del autor.

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Bukowski hablando de sí mismo

Por: Víctor J. Rodríguez

En ‘Septuagenarian Stew: Stories & Poems’ (libro de relatos publicado en España como ‘Hijo de Satanás‘, incomprensiblemente) Charles Bukowski realiza dos interesantes ejercicios de metaliteratura que todo escritor y aspirante debería estudiar. En la Escuela de Escritores de Zaragoza aprendí que éste es un autor con un estilo tan personal, crudo y extremo que merece ser tenido en cuenta por todos aquellos que quieran ser escritores con un amplio horizonte de posibilidades creativas.

El realismo sucio de Bukowski choca de lleno con las miradas positivas y extremadamente optimistas, contrasta con quienes piensan que siempre debe haber un final feliz. Su temática era realista, por dura que fuese. Mostraba la otra cara del american way of life, la de los que viven abandonados por la buena suerte. Pero en algunas de sus historias también introducía elementos de humor negro y metaliteratura.bukowski

Entre sus novelas y cuentos hay muchas referencias inspiradas por experiencias autobiográficas y, como bien es sabido por todos los que lo hayan leído alguna vez, creó un alter ego llamado Henry Chinaski, que aparecía habitualmente en sus libros (personalmente, la novela Factotum, protagonizada por él, es la más redonda).

En ‘Septuagenarian Stew: Stories & Poems‘, uno de sus libros de relatos, hay varias historias interesantes protagonizadas por escritores, pero voy a destacar dos en especial: Los escritores y Lo suficientemente loco.

En el primero, dos escritores sin mucho éxito, Harold y Nelson, se encuentran en casa del segundo y critican ferozmente a un tercero, respetado y admirado por público y crítica, llamado Follawski. Le llaman hijo de puta, dicen de él que “no sabe escribir, no tiene vocabulario ni estilo” y que solo sabe “vomitar y follar y putear”, que ha tenido suerte y lo definen como “un perro que hubiera logrado cruzar sin mirar una autopista congestionada sin ser atropellado”. Además, cuentan anécdotas sobre él y en ninguna sale bien parado, mientras lamentan que ellos no hayan tenido su mismo éxito. El relato termina con Follaski sentado en su máquina de escribir, borracho, escribiendo sobre dos escritores que había conocido.513lrqwYWhL._SX329_BO1,204,203,200_

Resulta muy interesante, pues no solo hace un juego de palabras con su nombre (podemos pensar que en la versión original Follawski es Fukowski) sin que también con lo que otros decían de él, además de describir el momento en que creaba el relato. ¿Cuánto habrá de verdad? Podemos pensar que a lo largo de su carrera tuvo que enfrentarse a este tipo de críticas por su estilo literario.

En Lo suficientemente loco un autor, el célebre Chinaski, explica cómo una película titulada ‘Canciones del suicida‘ adapta una de sus novelas, dirigida por un cineasta italiano y protagonizada por dos actores de la misma nacionalidad, llamados Ben Garabaldi, que haría de él, y Eva Mutton, que sería su mujer. Durante el relato cuenta detalles como el dinero que recibió por los derechos, relaciones con miembros de la producción, opiniones de los actores y cómo es para él el día del estreno. No le gusta nada la trama ni la interpretación de los actores. De Garabaldi dice que se olvida de actuar y critica que no se emborrache. Sobre su aspecto dice que le gustan sus ojos, “pero era demasiado agradable. Un macho guapo, pero pagado de sí mismo, sin rastro de insensatez”. Y de Mutton, que apenas la conocía, pero “me habían dicho que era un bocado dulce y sensual y que todos los italianos soñaban con tirársela”.

Lo curioso viene a continuación. En 1981 una película italiana, ‘Storie di ordinaria follia’  (‘Ordinaria locura‘) adaptó unos relatos de Bukowski. Los protagonistas fueron Ben Gazzara y Ornella Muti, quienes encajan bastante bien con la descripción que hace de ellos. Además, describe una escena final en la que él se abraza a las piernas de ella en la playa, en un amanecer, hablando sobre sentimientos y recitando una poesía. Una escena muy similar aparece en la película.

Está claro que en este relato Bukowski habla de su experiencia con esta película. Según puede leerse, no acabó nada contento con el resultado. De hecho, cuenta que durante el estreno no paró de criticar en voz alta lo que veía. Siendo protagonizado por Chinaski, podemos pensar (o desear) que mucho de lo que cuenta es verdad.

Mi parte favorita del relato es una en la que cuenta que, aun siendo el autor de la novela que adapta la película, no se entera del estreno hasta que se lo cuentan terceras personas, no los productores. Y reflexiona sobre lo que es un escritor, pasando a decir lo siguiente:

“¿Qué es un escritor? Un escritor es como una puta. Utilizas a una puta y luego has terminado con ella.

Creen que si los escritores sufren serán mucho mejores. Eso es pura mierda. El sufrimiento es exactamente igual que cualquier cosa: si te dan demasiado, al cabo de un tiempo puedes hundirte. Es el intento de escapar del sufrimiento lo que crea grandesescritores: te sientes tan bien que haces que los lectores se sientan bien”.

Charles Bukoski en estado puro.