Creación personaje literario – Parte II

Por: Tery Logan

Si quieres ver la primera parte de estos apuntes haz clic aquí.

Vamos a ver los diferentes tipos de personajes con los que nos podemos encontrar, según diferentes criterios.

1- POR LA COMPLEJIDAD DEL PERSONAJE

1-. PERSONAJES PLANOS: Poseen pocos rasgos, no evolucionan en la narración y su papel es estar al servicio de la historia y/o de otros personajes. Por ello, aquí sí está permitido recurrir a estereotipos, ya que buscamos el reconocimiento rápido por parte del lector y que se centre así en lo demás, al mismo tiempo que empatiza al instante con este personaje porque ya le resulta familiar.

*En este caso, no será necesaria necesario trabajar los seis aspectos del personaje ni rellenar la ficha al completo. Bastará con definir unos rasgos generales pero fácilmente reconocibles.

2.- PERSONAJES REDONDOS: Posee virtudes, defectos, manías, miedos, fortalezas, creencias, relaciones con otras personas, es decir, un personaje construido en profundidad. Participa activamente en el desarrollo de la historia, afectándole los acontecimientos, interaccionando con ellos de manera dinámica y en consecuencia, sufre un cambio y una evolución.

*Aquí sí que deberemos realizar un trabajo en profundidad, tal y como vimos en la primera parte de la “Creación del personaje literario”.

2- POR SU NATURALEZA

1.- FICTICIOS: Personajes que no han existido en la vida real. Esto no quiere decir que como escritores no podamos basar nuestros personajes en personas que son de nuestro entorno, sino que no son conocidos a nivel popular.

2.- HISTÓRICOS: Personajes que han formado parte de la historia (reyes, héroes librando batallas, mártires, músicos, cantantes, pintores, etc).

3.- SIMBÓLICOS: Representan una cualidad, un valor o un tema abstracto (la primavera, la muerte, la esperanza).

4.- COLECTIVOS: Un personaje que representa a varios de su misma naturaleza (como un esclavo, un ciudadano o un soldado).

3- POR SU IMPORTANCIA EN LA HISTORIA

1.- PRINCIPALES: Soportan la mayor parte del peso de la acción. Pueden ser protagonistas y antagonistas.

El protagonista es quien da impulso a la historia y a través del cual se viven los hechos narrados. Cuánto más diferente y único sea nuestro personaje, más creíble será para el lector y más curiosidad nos despertará seguir leyendo sus pasos a lo largo de las páginas. Si tienen un punto sorprendente, si son activos, coherentes pero con cierto punto contradictorio, morales, imperfectos, ingeniosos y un poco misteriosos, más multidimensionales serán.

El antagonista es quien interviene en la historia para representar la oposición al protagonista, generando un obstáculo para que exista un conflicto a la hora de intentar perseguir su objetivo. Puede estar representado por un personaje (normalmente la figura del villano), grupo de personajes, institución o elemento místico, moral o psicológico.

2.- SECUNDARIOS: Su participación en la historia es menor y actúan como complemento/soporte a los principales. Los personajes menores tienden a aparecer y desaparecer dependiendo del evento o momento de la historia, mientras que los personajes principales son parte de toda la historia.

No sólo aportan profundidad a la historia, sino que son muy útiles para conducir la trama por la línea argumental que elijamos hasta su desenlace.

3.- TERCIARIOS: También son llamados figurantes. Su posición es nula en la acción, pero pueden contribuir a la ambientación y a la recreación de las situaciones. Añaden dimensión.

Creación personaje literario – Parte I

Por: Tery Logan

El personaje es uno de los elementos más importantes de la narración y difícil a la vez, porque debe resultar creíble para el lector. La explicación del narrador sola no basta. Se necesita dotarle de tridimensionalidad, que percibamos su personalidad y carácter. Para ello, deberemos bocetar algunos aspectos antes de comenzar a escribir sobre ellos y darles voz.

1.- ¿Cómo es? Nos importa tanto física como personalmente. Es importante concretar detalles del físico que además puedan aportar a la personalidad (peinado, ropa, apariencia) para dar un plus a la narración.

2.- ¿Qué piensa? Sus emociones y pensamientos nos llegan bien a través de cómo narra o habla o de cómo el narrador lo define. La ventaja de utilizar la primera persona es que nos permite ahondar mucho más en la subjetividad de sus pensamientos, pero nos aleja del de los otros personajes. Siempre hay que sopesar y decidir.

3.- ¿Qué dice? Atención especial a sus muletillas, expresiones y giros propios manifestados en el diálogo.

4.- ¿Qué hace? Las acciones nos delatan (cómo coloca objetos en la mesa, si huye o no en medio de un atraco, dónde le gusta ir, etc). Importante que las acciones vayan en la línea que queremos proyectar del personaje (si queremos que sea coherente, tendrá que actuar en función de sus palabras, y en caso contrario, de forma distinta).

5.- ¿Qué piensan y dicen los demás de él? Mucha información del personaje (por no decir la mayoría) la obtenemos gracias a lo que el resto de personajes dicen de él y su relación con ellos.

6.- ¿Cómo se llama? El nombre no es lo mismo que un apodo. Tampoco es casual que no se le nombre en toda la obra hasta el final. Si su nombre tiene una intencionalidad en la historia, reforzará el sentido de la misma. No hay que huir de los nombres más comunes yéndonos al extremo opuesto (difíciles de recordar o muy largos). Y siempre, intenta buscar la coherencia con su edad, nacionalidad, época, nivel socio-económico, etc).

A medida que vayamos construyendo la vida de nuestro personaje, podremos darle más profundidad (ya veremos si nos interesa o no) mediante tres cuestiones a tener en cuenta:

1.- EVITAR LOS ESTEREOTIPOS. Merece la pena exprimir la neurona que caer en personajes establecidos y muy utilizados. O puede que queramos que el lector identifique su estereotipo rápidamente (ya veremos por qué).

2.- BUSCAR LA CONTRADICCIÓN. Todas las personas tenemos contradicciones a diario, y así debe ocurrir con los personajes para parecer más humanos. Estas contradicciones tendrán más sentido si aúnan la idea de su “conflicto interior” en lugar de contradecirse a sí mismo así porque sí.

3.- HACER QUE EVOLUCIONEN. Si al finalizar la historia, nuestro personaje, además de haberle ocurrido algo (conflicto) sufre una evolución psicológica (también llamado “arco de transformación”), el resultado será superior. Esto requiere de una mayor elaboración de la trama pero merecerá la pena seguro.

Ahora, profundizaremos en los seis aspectos básicos, que se irán recogiendo en una FICHA (para cada personaje rellenaremos una).

BREVE BIOGRAFÍA Y DATOS BÁSICOS: Nombre (y apellidos si tiene), edad, nacionalidad, época en la que vive.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS: Altura, peso, raza, color de ojos, color de pelo, tara física, tics, tatuajes, cicatrices, marcas de nacimiento, ventaja física, cómo anda, cómo es su voz, si tartamudea, si duda, si habla rápido o despacio, su risa, su mirada, si es diestro, zurdo o ambidiestro, si es atractivo, aseado o sucio, su forma de vestir y estado de salud.

CARACTERÍSTICAS SOCIALES: Nivel socioeconómico, ocupación, talentos, habilidades (si las tiene o si carece de ellas), hobbies y pasatiempos, familia, amigos, pareja, amable o rudo, hábitos, gestos favoritos, educación, nivel de inteligencia, metas en la vida.

CARACTERÍSTICAS EMOCIONALES: Racional o visceral, frío o apasionado, optimista o pesimista, feliz o desgraciado, cómo manifiesta/gestiona la ira, el amor, la tristeza, cómo soluciona los conflictos (o si los evita), sus miedos, sus sueños, introversión o extroversión, tolerante o rígido.

CARACTERÍSTICAS ESPIRITUALES: Si cree en Dios y qué creencias religiosas tiene, si es practicante, si es más terrenal o espiritual.

EVOLUCIÓN DEL PERSONAJE: Al elaborar la estructura de nuestra historia deberemos saber responder a esta pregunta: ¿Cambia el personaje a lo largo de la narración? En caso positivo, ¿cómo lo hace? Para facilitar esta tarea, podemos ir contestando otras preguntas de rango menor.

¿Cómo empieza el personaje? ¿Cuándo cambia su motivación? ¿Cuál es su objetivo ahora y qué está dispuesto a hacer para conseguirlo? ¿Hay algo que le detiene u obstaculiza? ¿Cuándo y cómo lo consigue? ¿Cómo acaba el personaje?

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