Un suicidio para Laura de Mabel Espiñeira

Sinopsis

Laura está entrando en el ocaso de su vida y aunque no tiene grandes problemas o preocupaciones, tampoco es feliz. Sobre todo, ha perdido las ganas de vivir y la curiosidadun-suicidiopara-laura por lo que puede depararle cada nuevo día. Se siente sola, teme a la vejez y a la decrepitud a la que ésta, inexorablemente, conlleva. Por eso piensa en el suicidio como una vía de escape a sus miedos. Valora las distintas maneras con las que puede poner fin a su vida; pero lo cierto es que ninguna de ellas la convence del todo.
La búsqueda del suicidio perfecto llevará a Laura a conocer a distintos personajes que le mostrarán facetas de la vida, y de ella misma, que desconocía completamente.

Autora

Mabel Espiñeira (La Coruña, 1964) escribe tanto novela como poesía. En este apartado ha sido ganadora del primer premio del Concurso de Poesía José Martí, convocado por la Editorial Portilla Foundation, de Tampa; Florida, en enero de 2012.
mabel-2-215x300En julio del mismo año gana el primer premio del Concurso de Novela “Caridad Hidalgo, in memoriam”, con la obra “Cuando amar es pecado”, que publica en la misma editorial; al igual que sus otras obras “Hijos de la bruma” y “Mientras llega Mañana”.
Su última novela publicada ha sido “Nos vemos en Ítaca”, en Octubre de 2015.

 

 

 

Sicilia Poesías de Emilio Pablo Caballero Sicilia

Título: Sicilia Poesías
Autor: Emilio Pablo Caballero Sicilia
Editorial: Donbuk

“Aprendí administración de las hormigas; música, oyendo los aguaceros; escultura, buscando parecido a los seres en las líneas de las rocas; color, en la luz; poesía, en toda la naturaleza.”

Salvador Rueda.

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Sinopsis
Y este libro solo es el resultado de esa escucha activa mantenida a lo largo de los años que hoy da forma a mi lenguaje y hasta a mi vida. Sicilia Poesías es un leve susurro al amor y al dolor como dialéctica pero, sobre todo, es un canto a la vida sencilla, que no simple. En ella me desnudo cual grulla en el desierto, dando forma a una figura cuya silueta siempre lleva dibujadas diversas formas de mujer. Te invito a descubrirlas todas poco a poco y a dejarte seducir… quizás mañana sea tu silueta la que dé forma a otros versos, otras poesías que como estas, reflejan lo más profundo de mí.

Autor
Emilio Pablo Caballero Sicilia (Torrecampo, Córdoba), emigró pronto a Madrid junto a sus padres y hermanos. Allí esculpió su vida con esmero, dando forma a sus sueños y viviendo siempre intensamente. De su trabajo en una prestigiosa fábrica de porcelana aprendió el valor y la importancia de los detalles. Detalles que van esculpiendo su vida a golpe de experiencias, y que hoy trata de reflejar mediante sus poemas.

“Algún día seré mis letras, hoy mis letras son de todos”

Emilio Pablo Caballero Sicilia.

En nombre del amor

Por: Conxita Casamitjana

Envíame un mensaje cuando llegues.

Al principio le había parecido precioso que se preocupara tanto. Había tanto cariño en sus gestos. Ni una duda, ni una vacilación. No requería ningún esfuerzo, no le costaba nada. Era fácil hacer que el otro estuviera tranquilo. Se querían tanto. Estaban tan enamorados.

Se acostumbró a informar. Empezó cuando llegaba a la oficina, salía para casa o a donde fuera ese día y después de cada paso que daba. Cada situación de su vida, tenía un mensaje o una llamada.

Se añadió la preocupación, cuando había una cena, ir al cine o quedar con los amigos y no asistían ambos. Casi sin salir ya había un compromiso de no tardar.

Te esperaré sin dormir.

Y era fácil. No costaba tanto llegar pronto, no le molestaba. Se sentía bien. Se adoraban.  El desvelo y el amor en cada mensaje, en cada palabra. Estaban tan unidos, todos se daban cuenta. Rechazaba cualquier comentario que no fuera lo mucho que se querían. Cuando hay amor, es natural ese interés por la otra persona, cuidar y preocuparse por el otro. Era bonito sentirse así de estimado.

—¿A qué hueles?

También se añadió esa pregunta y esa, quizá ya le molestaba más. Ese humeo desconfiado al llegar a casa. Justificar el humo, el perfume o cualquier olor que hubiera en el restaurante y que se le hubiera pegado. No le gustaba, pero era su manera de amar. En el fondo sabía que odiaba esa humillación al sufrir una inspección en toda regla. Había empezado a adorar los sitios cutres con olor a fritanga.

Se fueron terminando las salidas sin el otro, cuando se ama se comparte todo. Nada tiene sentido sin la otra persona. ¿Por qué salir solos? ¿Por qué tener amigos distintos? ¿Por qué ir de compras, al cine o vivir momentos con otros?

Se acostumbró a tener su móvil siempre a la vista. Su correo electrónico más público que nunca. Nada que esconder. Sabía en cada momento lo que estaba haciendo y con quién estaba. Antes de salir, antes de marchar, cuando iba a comer, cuando volvía. Imposible olvidarse, el resultado eran malas caras, silencio y lágrimas.

No conseguía recordar cuándo dejó de verlo hermoso. Se tornó insoportable, se asfixiaba en una red invisible de preocupación, cariño y amor. Esa telaraña, cada vez más espesa, más paralizante, imposible escapar. Costaba darse cuenta. Adoración, querer, estima y en nombre de todo eso, el derecho a sentirse propietario del otro.

—Envíame un mensaje cuando llegues.

Y dijo basta. No más preocupación, no más control, no más celos, no más obsesión. Aquello no era amor ni la vida que quería.

Y acabó.
Y se lo dijo.
Y la dejó.
Y no tuvo miedo.
Y no pasó nada…
Porque él era un hombre.

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Otra vez 15 de abril

Por: John Sebastián Castrillón Correa

Aquí estás, 15 de abril, ¿me herirás como la última vez? Te recuerdo muy bien, y mucho más lo que en ti viví.

Recuerda, sí, hazlo, recuerda la última vez que llegaste. Claro, ahí me ves; por supuesto, se me notan las ansias. Mira el rostro palidecido, pero que sonríe y se sonroja al son de un pensamiento. Mira la ropa: más lustrada no pudo haber existido. Huele, sí, hazlo, huele el fino perfume reservado para la ocasión; huele el sudor que se mezcla con él. No te olvides de aquel tonto papel que llevaba en mis manos. ¡Pensar que árboles y pulpos fueron triturados para brindarme papel y tinta y lograra escribir lo que habría de ser mi sentencia de muerte!

¿Recuerdas el largo viaje que tuve que hacer? Obviamente lo haces. Allí lo ves: todo un recorrido; un completo calvario. Lo recuerdo como el camino en el que yo dejaba de ser yo, y me entregaba al pozo sin fin en el que me encuentro.

Mira los ojos alegres y vivos que no sabían de maldad o traición; mira cómo se pierden en bastos lugares desconocidos por la raza humana. El éxtasis y lo que los griegos llamaban hybris estaban allí.

Sé valiente y sigue mirando los hechos; deja la cobardía y observa con el mismo placer morboso que tuviste aquella vez.

Mira al joven enamorado; ve la estupidez que cometerá.

Ahí está el texto: no tiene una sola falla, pues el joven se percató de haberle dedicado las suficientes lunas y soles para que en él no existiese la mácula. La esperanza de su existencia se hallaba en aquel texto; no dudó en hacer su mayor, y más vano, esfuerzo.

¿Aún puedes acordarte de mí cuando lo entregué? ¡Claro que sí, mísero burlón! Ve fijamente, sí, ahí se pasan de unas manos a otras los siete párrafos perfectamente escritos; ahí se van los Siete Grandes que no habrán de recibir ni la más mínima prueba de gratitud.

El joven sonríe decentemente después del rechazo, pero puedes ver cómo los colores de la escena parecen mezclarse con ácido, y se van derritiendo mientras espumean para pasar a tonos otoñales y terminar en escala de grises.

La muerte había venido en forma de rechazo y obtuvo sus ojos.

¡Mira, mira al hombre joven cómo envejece y se queda sin alma; mira cómo pierde la lámpara que encendía su ser!

Ahora le ha llegado la noche, y las tinieblas le han sofocado hasta las lágrimas. Ve cómo pierde sus fuerzas y se reduce a casi un cadáver maloliente; mira la ropa cómo se destiñe para luego desintegrarse.

¡Oh, destructor imperante, ¿cómo te atreviste a abatir a un alma así? Ya no importa, ya no importa.

Hoy estás aquí de nuevo, 15 de abril; mira las cenizas que quedan de mi ser cómo vuelan, sin sentido, tratando de encontrarla; mira mis moléculas restantes perderse rumbo a la nada.

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Una noche contigo

Por: Carolina Peña

Aquellos momentos en los que sus labios rozaron los de ella, sintió una inmensa necesidad de él, de embriagarse con su aroma y perderse en el mar de sus ojos. Se acercó a su cuerpo, le rodeó la cintura con las piernas y devoró sus labios poco a poco, lentamente, sin prisa, pero con hambre y ansiedad. Deseaba locamente enredarse en sus labios y sentir la calidez de su piel contra la suya. Su imaginación voló y en tan sólo unos imperceptibles segundos se encontraba a horcajadas sobre él, acariciando su rostro con los dedos temblorosos, la emoción y los nervios se adueñaban de ella, recorrió con delicadeza cada milímetro de su torso desnudo, con las yemas de sus dedos repasó la línea de su clavícula y el contorno de sus músculos que se tensaban bajo su toque. Pasaron algunos minutos en esta posición, sus miradas se cruzaban llenas de esperanza e inocencia, cómo podía ella, una chica tan común tener a alguien tan perfecto en sus brazos, al alcance de un solo beso. Él era un compendio de ironías, era egocéntrico, pero a la vez humilde, tierno, pero a la vez apasionado, inteligente y prudente al mismo tiempo…, eso era él, era todo lo que ella deseaba, y sin embargo, lo que sabía no podría tener.

Él, con desesperación acunó el rostro de la chica entre sus manos, la besó con pasión absorbiendo el cáliz de su boca. En cuestión de instantes, y sin saber exactamente cómo, su torso y pecho estaban desnudos, la mirada del chico oscilaba entre aquellas curvas y el rostro esperanzado de ella, un leve e imperceptible rubor se expandía por sus mejillas y pómulos, debería sentirse avergonzada, o eso creía, pero con él sentía que podía ser ella misma. En realidad, era casi imposible para ella describir la singular manera en la que se sintió a su lado, su corazón era una mezcla de sensaciones en ese momento; ternura, cariño, deseo, pasión, hambre, desesperación, etc. Todo sucedió así, de repente y a la vez mesuradamente lento, las prendas cayeron, sus cuerpos se exploraron como por instinto propio, sus manos se movieron al unísono como sí de tocar un instrumento se tratara, las yemas de sus dedos quemando la piel a su paso, dejando el rastro inequívoco del fuego de la pasión.

Él se detenía en cada una de sus formas maravillándose de las curvas que observaba, repasaba cada relieve con la punta de sus dedos queriendo memorizar hasta el más mínimo detalle de aquella chica. Seguramente en el mundo habrían chicas más hermosas que ella, con cintura definida y cuerpo de diosa, pero ella, ella era especial, su estructura perfecta, sus bordes y curvas únicos por sobre los demás, sus ojos y su sonrisa  hipnotizarían a cualquiera y lo llevarían a la locura sí quisieran. Su corazón se aceleraba irremediablemente cada vez que la tenía cerca, sus labios en los suyos hacían que estallaran fuegos artificiales dentro de su estómago y que la llama del amor se instalara en los aposentos de su alma. Se declaraba adicto a sus besos, podría quedarse en esa boca una eternidad sí fuese necesario, suaves como el terciopelo y tan provocadores como ningunos otros podrían ser.

Ella, por su parte se encontraba concentrada en su cuerpo, en las suaves líneas que las sombras dibujaban en su abdomen y cuello, con un estremecimiento llevó su boca a la suya, deslizando su lengua entre sus labios, probando de su miel y embriagándose con ella. Su boca se movió suavemente a su cuello, a su clavícula, a sus bíceps, sus dientes haciéndose presentes en algunos momentos. ¡Dios, esto era perfecto! Lo había soñado muchas veces, pero esto era increíble, fuera de serie, parecía magia. ¡Oh, esperen! ¿Sería magia? Chasqueó sus dedos unas cuantas veces y murmuró “kaboom”, pero nada sucedió, la escena permaneció intacta, pero acaso… ¿sería un sueño? Con sus dedos pulgar e índice pellizcó al chico en un brazo, este levemente se quejó, lo cual indicaba que no lo era. Ya más tranquila continúo su camino, sus labios se deshicieron en el abdomen del chico, en sus montañas y líneas se perdieron los besos tiernos y delicados que le dio.

Las prendas cayeron al suelo como una gota de agua resbala por un cristal. El momento estaba lleno de contrastes, de una cascada de cabello negro por acá y rizos castaños por allá, de ojos color avellana en este lado y café oscuro en este otro, de piel tostada por el sol aquí y blanca como la leche allí. El pudor quedó atrás, tan sólo existían ellos dos, y la luna como único testigo de aquellos breves minutos de felicidad.

Los brazos de él se encontraron rodeándola y de algún modo protegiéndola de lo que fuere que quisiera herirla. Sus dedos rozaron su barbilla y posó un suave beso en aquellos labios que lo llevaban al borde de la locura. Sus ojos la recorrieron con interés y cuidado, como sí la pequeña chica fuera tan frágil y pudiera romperse, la habitación se encontraba en total silencio, tan sólo perturbada por el ruido que producía el contacto de sus labios. Sus pieles parecían irradiar en la oscuridad, brillar con luz propia, el fuego se expandía por sus cuerpos. Las yemas de sus dedos se movían por el cuerpo de ella como sí tocara un instrumento, tocaba un DO por aquí y un RE menor por allí, la tonada que producía era tan deliciosa y armoniosa a sus oídos que podría pasar su vida entera en aquellos brazos, en medio de aquellos sonidos.

Su corazón latía muy rápido, golpeaba contra sus costillas amenazando con perforar su pecho, sus uñas se clavaron en la espalda del chico mientras escuchaba sus respiraciones agitadas cerca de sus oídos. Lentamente los suspiros de placer se acompasaron y sus corazones latieron al unísono. La chica le deslizó las manos por su espalda y enredó sus dedos en el cabello disfrutando de la agradable sensación. Él hundió la cabeza en el hueco de su clavícula dejando que el aroma que emanaba de su piel lo dominara.

  • ¿Dónde está tu corazón? – preguntó ella moviendo sus dedos buscándolo. En medio de suspiros el chico levantó la cabeza lentamente y mirándola a los ojos respondió  – te lo robaste tú. –

Una sonrisa se expandió por el rostro de la chica y lo besó, la sensación de sus labios en los suyos siempre haría que su pulso se acelerara, se perdió en el fuego y la pasión, en el tierno y delicado roce de las pieles, en aquel momento.

  • Ven aquí – dijo ella con una sonrisa traviesa rodeándolo con sus brazos y trazando patrones informes en su espalda, mientras repasaba con besos cada parte de su cuerpo – Esto aún no termina. –
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Diario para un posible amor de Alex Martí Jr

diaro posiblev1Título: Diario para un posible amor
Autor: Alex Martí Jr
Editorial: Donbuk
PVP: 15,99€
Nº de páginas: 90
ISBN: 978-84-944312-4-1

Sinopsis
Mujeres comunes, mujeres mágicas, mujeres diosas. Mujeres y su infinita capacidad para amar. Ahí aparezco yo, tal como soy: el político, el filósofo, el literato, el poeta. Con sutiliza, buscando mi destino, acechando el convencionalismo que dictan los tiranos. Buscando el amor en cada risa, en cada gesto, en cada nombre.

Autor
Alejandro Martí es un prolífico autor cubano, que cuenta con más de cien ensayos y quince obras de teatro cortas. Escritor autodidacta, su objetivo es crear desde la intuición (para él “el raciocinio de quien no razona”). Se define a sí mismo y a su obra como “el temperamento de un pensamiento trascendente”.

La ley del pícaro de Jordi Juncà

portada la ley del picaroTítulo: La ley del pícaro
Autor: Jordi Juncà
Editorial: Donbuk
PVP: 14,99€
Nº de páginas: 80
ISBN: 978-84-944312-5-8

Sinopsis
La Ley del Pícaro es una recopilación de relatos que pretenden reflejar las consecuencias de una vida regida por esa ley no escrita que es “La ley del Pícaro”: la malinterpretación y tergiversación de la picaresca española nacida a partir del Lazarillo de Tormes, que proponía el desparpajo y el “espabilarse” como medios para sobrevivir. Sacar provecho de la desgracia de los demás en beneficio propio, o alcanzar tus propios objetivos sea cual sea el precio. La mentira como arma arrojadiza o como escudo, la risa a costa de los más débiles, el egoísmo como bandera sin importar las consecuencias colectivas, son algunos de los temas tratados en los diferentes relatos.
La Ley del Pícaro invita a afrontar la situación desde otro punto de vista: la corrupción y la malversación empiezan en el acto más pequeño e insignificante, en las decisiones sin importancia, en el tranquilo transcurrir de lo cotidiano. Así pues, no se trata de una crisis política o económica, sino de algo mucho más profundo y preocupante: el colapso de una cultura obsoleta.

Autor
Jordi Juncà (Barcelona, 1988) es lLicenciado en Humanidades y Máster en Creación Literaria, por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Amante del viaje, ha trabajado en Inglaterra y los Estados Unidos en el sector de la educación. Actualmente, combina su trabajo como informador turístico con su labor periodística y literaria, colaborando en medios como El Cotidiano, Revista Rambla, Revista Almiar o Culturamas.

Hiroki de Jorge Mur Artal

hiroki 2Título: Hiroki
Autor: Jorge Mur Artal
Editorial: Donbuk
PVP: 15,99€
Nº de páginas: 294
ISBN: 978-84-944312-3-4

Sinopsis
Hiroki, un hombre de sesenta y cinco años, regresa a un hotel de montaña en busca de respuestas en relación con su pasado. En su equipaje lleva una enigmática novela que no recuerda cuántas veces ha leído, y que contiene una breve nota: “Para que me sientas”.

Autor
Jorge Mur Artal (Zaragoza, 1986) es Licenciado en Historia del Arte, le apasiona Japón y también realiza ilustraciones. Hiroki es su primera novela. Con anterioridad ha escrito textos cortos y relatos, varios de los cuales han sido seleccionados en diversos concursos. Destaca “Una forma de recordarte”, finalista en el I Certamen d  Microrrelatos La Azucarera (Zaragoza, 2013); o “Al caer la bruma” incluido en la antología I Concurso de relatos cortos de ciencia ficción Letras con Arte (2014). Otro de sus relatos, “El bosque de Szhurey”, ha sido publicado en el libro “16 relatos y autores buscan lectores” de Ediciones Saldubia (Zaragoza, 2014).

Conoce a Chechu Gutiérrez, autor de Monólogos de un No-Muerto

Libro: Monólogos de un No-muerto
Autor: Chechu Gutiérrez
Editorial: Círculo Rojo

Chechu Gutiérrez

Chechu Gutiérrez

Chechu Gutiérrez nació en Madrid el 30 de Junio de 1984. Criado en un pueblo de La Mancha hasta su adolescencia, pasa después por varios internados donde surge su pasión por las letras, llegando a pertenecer a grupos extraescolares de jóvenes humanistas y ganando algún premio menor de poesía. A los diecinueve años decide tomar su afición en serio y comienza a estudiar filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. En su cuarto año de carrera interrumpe sus estudios harto de su tediosa vida para irse a vivir una aventura a la isla de Creta. Lo que en principio serían solo unos meses, se convierte en una larga travesía de más de cinco años en el extranjero. Ya en su último destino, Australia, dedica la mayor parte de su tiempo a escribir ésta su primera novela, “Monólogos de un no−muerto”, con la que decide poner punto y final a sus aventuras y regresar a su España natal.

Sinopsis del libro

libro-monologos-de-un-no-muerto2Monólogos de un no−muerto cuenta la historia de Cortés, joven estudiante de provincias en Madrid, atrapado en una vida en la que las drogas, la violencia y el descontrol, llenan un espacio vacío en todo lo demás. Una noche –en lo que podía haber sido una más− un cúmulo de casualidades llevan a Cortés a un extraño local, el Whiteheaven. La presencia en este lugar junto con el consumo de una nueva sustancia, el C.A.B. (ácido base concentrado), hacen que el protagonista viva la experiencia más importante de su vida: un inesperado viaje a sus infiernos más profundos y olvidados donde descubrirá que nada hasta entonces había sido casualidad.

Una historia cargada de sorpresas y misterio que te hará volar en un viaje sin retorno
por los confines del pensamiento humano desde la perspectiva de alguien al que no le queda nada que perder, tan si quiera su propia existencia.

1.- ¿Cómo empezaste a escribir? ¿Recuerdas ese momento?

Empecé a escribir “Monólogos de un no−muerto” cuando tenía apenas dieciocho años
recién cumplidos. Estudiaba filosofía por entonces en Madrid y sentía un vacío existencial enorme por diferentes motivos personales. Hubo un día que me dormí y no fui a clase, me sentía fatal por ello y así, decidí ponerme frente al escritorio a narrar mis sentimientos, lo recuerdo perfectamente. Ahí comenzó la historia de Cortés, mi más oscuro alter−ego y protagonista de la novela. Aunque de esas primeras páginas apenas se publicó nada finalmente, sí que fue el germen de la historia, la cual, después de diez largos años, al final decidí publicar.

2.- ¿Por qué elegiste ese título? ¿Cuáles otros barajaste?

Porque fue el primero que surgió para titular aquella mañana. No pretendía que fuese
una novela, solo quería conocerme escribiendo aquel día, soltar lastre, hacer una especie de diario de mis sentimientos. Fue mucho después cuando seguí hilando pensamientos y personajes, hasta que creí que era una buena historia para ser contada. También pensé en llamarlo “La escalera” debido a la importancia de un capítulo titulado así dentro de la novela, pero ya existen obras con ese nombre, así que decidí finalmente decantarme por la idea inicial.

3.- ¿Consideras que la novela tiene algo de autobiográfica?

Irremediablemente cuando un autor novel comienza su ópera prima, vuelven en
aluvión acontecimientos y experiencias pasadas que, de algún modo, quieren salir a la luz, necesitan ser expulsadas para siempre. Ante todo, ésta no es una autobiografía camuflada, ni mucho menos. Podría decir que es una mezcla imperfecta y utópica entre las fantasías imaginadas y la realidad subjetiva experimentada.

4.- ¿Tienes en mente algún otro proyecto?

Estoy empezando a escribir fragmentos que enlazaré más adelante para una novela.
Contendrá acontecimientos históricos de un soñador español de principios del siglo XX
afincado en tierras lejanas. Creo que su historia merece ser leída y escuchada, pues apenas se sabe nada de él y para mí fue un gran pionero. Pero además, incluiré en ella pasajes de misterio, terror y amores prohibidos.

5.- ¿Con qué género literario o géneros te sientes más cómodo? ¿Te atreverías con algún otro que no estuviera en tu zona de confort?

No tengo preferencias claras en la lectura, me gusta abarcar un poco de todo; desde
biografías, ensayos, hasta novelas fantásticas o históricas. A la hora de escribir, si te soy
sincero me muevo mejor sobre terrenos ficticios, pero como ya te he dicho, voy a intentarlo con un personaje histórico real. De hecho, estoy en pleno proceso documental del mismo, y eso es un verdadero reto para mí.

6.- ¿Qué autores son tus referentes?

Cualquiera de los filósofos griegos antiguos. Desde Platón y Jenofonte hasta Plotino y
toda la corriente neoplatónica. También los postmodernos como Konstantinos Kavafis o Nikos Kazantzakis. En novelistas, me encantaría tener la mitad de vocabulario y expresión narrativa de Gabriel García Márquez o la soltura reflexiva de Haruki Murakami.

7.- ¿Qué consejos le darías a alguien que está pensando en escribir una novela?

Que si dentro sienten la necesidad de sacarla fuera no esperen más. Como aquel que
quiere viajar y le da miedo el primer salto, cuando ya lo ha hecho no puede parar. Igual un escritor; se le tiene miedo a las primeras páginas, pero una vez escritas, algo te empuja a seguir adelante. Después, que den la vida por ello, que la escritura sea su epicentro por un tiempo, pues solo así podrán conseguir el punto y final. Hay que dormir con la historia, levantarse con ella y comer de ella. Creando nos elevamos, nos redimimos y nos conocemos a nosotros mismos como ninguna otra cosa es capaz de hacerlo. Esa es la mayor satisfacción de contar una historia, la creación en sí. ¿Qué más que eso necesitará alguien para comenzarla?

8.- ¿Eres del libro en formato ebook o un romántico del libro en papel?

Sigo siendo un romántico, el ebook no tiene olor. Sin embargo el papel tampoco tiene
luz propia, y eso es un hándicap si duermes con alguien al lado.

9.- ¿Qué sueles hacer para inspirarte? ¿Tienes alguna manía o ritual?

La inspiración nunca me ha llegado cuando he tratado de atraparla, siempre me ha
vomitado encima cuando no llevaba paraguas. Como manía, normalmente medito unos
minutos antes de empezar a escribir. Intento liberarme de todo pensamiento basura que
ronde mi cabeza. Si lo consigo, ese día mis dedos fluirán al compás de mi mente; si no, quizás necesite muchas horas para hacer un buen párrafo.

10.- Y por último, ¿qué le dirías a los lectores para que compren tu novela?

Que no se dejen intimidar por el título. No es un ensayo, es una novela coral. Hay
acción, trama y misterio, personajes entrelazados, amor, desamor, saltos en el tiempo y una gran sorpresa final que pone al libro del revés.
Quiero terminar con una pregunta que yo me hice en su día: ¿Qué harías si la especie
humana desapareciese de repente y solo quedases tú sobre la faz de la tierra?

Yo ya lo sé, lo escribí en “Monólogos de un no−muerto”.

Conoce a Aida Herrera

Hoy os presentamos a Aida Herrera, autora de Elysion, si quieres conocer un poco más a esta joven autora, aquí te dejamos la entrevista que le hemos hecho.

¿Cómo empezaste a escribir? ¿Recuerdas ese momento?

Creo que empecé a escribir como cualquier adolescente, a través de un diario. Ahí fue cuando me di cuenta de mi pasión por la escritura, ya que dejaba volar la imaginación en todos mis apuntes, entrelazándola con la realidad del día a día. Pero fue tras un trabajo de clase, estando ya en el instituto, en la que empecé a utilizar la creatividad. Aquello fue lo primero que escribí. No recuerdo de que iba el relato, pero sí la sensación de exponerla en clase: los nervios hacían que mi corazón se acelerara e incluso las piernas me temblaban, mientras me acercaba al centro de la clase con mi libreta de cuadros en la mano y la reacción de mis compañeros ante la historia fue el detonante de que nunca más dejara de escribir.

¿Por qué elegiste este título? ¿Cuáles otro barajaste?

Realmente, el título es lo que más me costó. Quería que fuera un nombre que hiciera preguntarse a la gente su significado o de donde venía. Pensé en: Morfeo, El reino de los sueños o Hades. Pero el mejor, sin duda, es el definitivo: “Elysion”. En todas mis presentación, la pregunta estrella es ¿qué es Elysion?

¿Qué autores son tus favoritos y quienes te inspiran?

Leer es uno de mis hobbies preferidos. Disfruto de cada novela, imaginando cada historia, por lo que son muchos los autores que han pasado por mis manos. Aunque si destacaría al primero que hizo que algo en mí interior se despertara, por su modo de describir, sus historias… aquel escritor fue García Márquez con “El Coronel no tiene quien le escriba”. Desde aquel día, he soñado con conseguir escribir alguna novela y publicarla. Otros autores favoritos que puedo nombrar y que también me han embaucado, han sido: Julia Navarro, Noa Gordon, Pablo Coello o Dan Brown.

¿Qué tipo de lector te consideras? ¿Convencional de papel o innovador de ebook?

A pesar de mi juventud, me considero un lector convencional. Me encanta tener un buen libro entre mis manos. Me gusta el olor que desprender sus páginas e ir pasando cada una de sus hojas. Aunque debo reconocer que el libro electrónico es muy cómodo, sobre todo cuando te gustan las grandes novelas o leer mucho, ya que te permite disponer de varios libros y llevarlos siempre contigo.

¿Cuántas horas le dedicas a la semana a escribir?

Lamentablemente dedico menos horas de las que me gustaría, ya que con el trabajo, la casa y los niños me queda poco tiempo disponible, pero si que es cierto que intento escribir una hora al día.

¿Cómo trabajas tu marca de autora? ¿Qué red social consideras que es más potente?

Las redes sociales todavía no las controlo demasiado y por ahora lo que creo que más está funcionado es Facebook. También dispongo de un blog donde publicar cualquier curiosidad sobre mi novela y algunos relatos cortos.

Si tuvieras que ser biógrafo de alguien, ¿a quién elegirías?

Creo que sin duda a Julia Navarro.

¿Amazon sí o Amazon no?

Sinceramente, tenía mis prejuicios al respecto, pero ahora lo veo como una ayuda a los nuevos escritores. Es una forma de promocionar las novelas, no sólo para los escritores noveles, que obviamente, nos viene muy bien porque te da la posibilidad de ver tu libro publicado, sino que también es una manera económica de hacerlo.

¿Cómo te ves de aquí a 5 años?

Con varios libros publicados y con alguno de ellos importantes.

¿Crees que la tecnología acabará con el libro en papel?

Creo que no, que siempre habrá libros en papel, porque somos muchos los que disfrutamos con ellos en las manos y espero que sea así.