Muere por leer un libro sin signos de puntuación

Por: Yara Zemo

El pasado miércoles Antoni G. L. , de 23 años de edad,  apareció muerto en su casa sin signos de violencia y con un libro en sus manos. Los primeros indicios apuntaban a una muerte natural. La autopsia reveló que la causa era falta de oxígeno, lo cual sorprendió a la familia que declaró que no tenía problemas respiratorios previos.

En la escena solo se había encontrado el libro que sostenía la víctima y la habitación se encontraba ordenada y bien ventilada, por lo que era un misterio para la policía. Tras la investigación la policía ha realizado las siguientes declaraciones: “Es sorprendente pensar que algo así podía suceder. Al parecer el libro carecía de signos de puntuación. La víctima se quedó sin aire al no realizar ninguna pausa y se ahogó. Estamos en busca del autor del libro y se va a proceder a hablar con la editorial para paralizar su venta hasta que se remedie el error. Esperamos que no haya más víctimas por este libro.”

La familia está consternada: “Sabíamos que leía habitualmente, pero quién se iba a imaginar esta tragedia.” Están planteándose denunciar a los responsables de esta tragedia: “Si hubiera estado revisado y publicado correctamente, no hubiera sucedido”.

Imagen de Pixabay

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Le crece un árbol en la axila

Por: Carlos Plaza.

Noticia increíble de vacaciones.arbol

María R. G., de 31 años, se despertó una buena mañana en su casita en el camping de Bonilla de los Molinos con una extraña sensación, se miró en el espejo y vio que de su axila salía un pequeño arbusto.

“Al principio me asusté, pero no dolía ni nada, así que decidí esperar a que se levantara mi marido”, declara la mujer.

“Lo hemos intentado cortar dos veces, pero vuelve a crecer, así que ya hemos desistido” dice su esposo. “La más beneficiada es mi hija, ahora tiene sombra allá donde va”.

La familia y vecinos del camping se han acostumbrado ya a la situación y la ven de forma muy cotidiana, aunque no deja de dar sus problemas. “Ya no puedo dormir del lado derecho, y a veces se me cansa el brazo de tanto tenerlo levantado”. Además: “No sabemos que pasará cuando volvamos de vacaciones, si tendré que pedir la baja en el trabajo o podré seguir desempeñando mi profesión”. Han pensado en consultar a un médico o científico cuando vuelvan a su ciudad, aunque “Si tiramos duele, así que ni hablar de intentar arrancarlo”.

Una noticia curiosa de la que seguiremos informando.