Este tiempo me sirvió

Por: M. Hernandra

Este tiempo me sirvió para aprender, que a veces, en cuestiones amorosas es mejor no esperar nada de nadie, porque hacerlo supone que puede que un día te defrauden, y es que me doy cuenta de que la gente miente, mienten sobre lo que quieren, sobre lo que sienten e incluso hasta de lo que hacen. Supongo que cada uno crece con sus ideales y tienen cada uno opción a hacer y deshacer como le plazca, pero me encontré en una época en la que el hombre finge buscar amor cuando quieren sexo y las mujeres fingen buscar sexo para encontrar el amor. Parece el mundo al revés pero esto es totalmente cierto. Y seguro que generalmente todavía hay quien busca el amor, pero también están los que prefieren disfrutar del momento y ni saben ni quieren saber nada sobre él.

Yo creo que las relaciones deberían basarse en cosas más simples, en encontrar alguien que para ti sea especial, y dar, porque en eso consiste el amor también, en dar más de lo que recibes, ser capaz de mirar por la otra persona a la hora de actuar, no pido que nadie muera o viva para mí, solo que desee compartir los momentos más importantes del camino a recorrer conmigo, que no haya nada de promesas que no se cumplan o de recibir excusas que en primer momento decían llamarse “miedo”. Pero sobre todo yo querría a alguien que sobre todo me mostrase su sinceridad, porque eso, eso es de lo que menos queda hoy en este mundo. A los que encontraron el amor rápido los felicito, muchos no saben la suerte que corren.

Imagen de pixabay

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Felicidad

Por: M. Hernandra

Parece que sólo a veces soy capaz de decir lo que siento, cuando no, solo digo lo que creo que tengo que decir, a veces sin medida y con poco remedio, pero supongo que todos en alguna ocasión vemos sólo lo que queremos ver.

Soy de las que piensa que las cosas pasan por algo, quizás por darle incluso más vueltas de las que tiene; a lo mejor por prevenir antes de curar, pero me he dado cuenta que eso sólo me lleva a seguir teniendo más miedo hacia lo que siento.

Y sí, tengo que reconocer que tengo miedo, miedo a cosas que no puedo predecir, a esas cosas que me ponen todo patas arriba, a querer lanzarme pero quedarme atascada en el impulso por miedo a hacerme daño; o a que me lo hagan.

No podemos dejar que esos miedos tomen decisiones por nosotros mismos, ni puedo dejar de hacer algo por lo que pueda pasar… Así que a partir de ahora enfrentaré miedos, aprenderé que en esta vida todos tenemos que caernos, para levantarnos y así aprender, y si hace falta me tiraré al vacío, sólo por el simple hecho de que algún día, encuentre por mí misma esa adrenalina de la vida que llamamos felicidad.

Imagen de Pixabay

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