La última copa

Por: Pepe Ramos

Apoyado en la barra del bar, saboreando mi última copa, un güisqui con hielo, bien cargado. Me rodea el ruido de la gente, de la cháchara sin sentido de los bebedores y de los jugadores de póker, también el humo de los cigarros y los puros que fuman sin parar. Ni siquiera me he girado para recriminarles las sandeces que dicen, hoy no tengo ganas de pelea, ni de broncas. Mi mujer me ha dejado y ya nada tiene sentido.

Apuro el último trago, arrojo un billete de diez dólares y me marcho, mi próximo destino: el puente, mi objetivo, tirarme. Abandono el local con las manos en los bolsillos, silbando, encaminándome inexorable hacia mi final.

Imagen de Pixabay

Imagen de Pixabay