Yo te lo digo

Por: Yara Zemo
Tal vez tus manos no recuerden cómo se usan.
Tal vez tus ojos tengan la mirada rota.
Tal vez tus arrugas cuenten mil historias.
Tal vez tus labios no puedan contarlas.
Tal vez tus pies no sepan cómo moverse.

Y aunque así sea, yo recordaré contigo.

Guiaré tus manos y tus pies.
Veré el brillo de tus ojos al verme.
Saborearé los momentos contigo.
Recordaré todo aquello que tú olvidaste.

Tal vez no sepas mi nombre,
no te preocupes,
yo te lo digo.

Imagen de Pixabay

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SUSURRO de AMOR

Por: Cristina Menéndez Rodríguez

Todo mi ser siente emoción contigo, con tus palabras, con tus caricias. Cuando me acaricias es como si el mundo se parara y no existiese nada ni nadie más. Me siento volar… Siento mi alma fluir y danzar de dulzura, de placer, de emoción… ¿Cómo se puede acariciar de ese amoroso y delicado modo como si adorases a un ángel o como si una delicada pluma bailase con la más absoluta libertad y goce?

¿Cómo he podido estar tantos años sin descubrir estas manos, sin disfrutar de ellas, de este ser tan divino, tan dulce, tan deliciosamente delicado y a la vez ese toque varonil? ¡Gracias, vida!… por darme este maravilloso regalo, a este ser tan angelical y divino, que a veces tengo que pellizcarme por si estoy soñando, pero me despierto y lo que veo es mi fiel reflejo en el agua.

amor