Escribir es terapia

Por: Gabriel Ramos

Escribir tiene muchos beneficios, entre otros podemos encontrar que obliga a verbalizar lo que nos ocurre, tanto de manera externa como en nuestro interior. El poner por escrito y en palabras lo que nos ocurre o lo que imaginamos lo cosifica, lo hace real, le da un orden y lo delimita. Cuando plasmamos estos pensamientos abstractos y los bajamos al papel, quedan enmarcados, nos liberan, por lo que nos sentimos menos prisioneros de nuestros propios pensamientos. El escribir nos permite tomar distancia de nuestros pensamientos cuando los ordenamos y organizamos, al mismo tiempo esto nos ayuda a reflexionar y a tratar de encontrar solución a los problemas que se nos presentan.

    La escritura terapéutica nos brinda la posibilidad de acceder a nuestro natural potencial creativo así como a descubrir nuestras emociones y pautas de pensamiento inconscientes. Con lo anterior se contribuye a reducir el estrés mental, reforzar la autoestima e incluso a fortalecer el sistema inmunológico. En definitiva, se pueden conseguir beneficios tanto a nivel psicológico como a nivel físico en general.

 

    Se pueden diferenciar tres procesos en la realización de esta terapia.

  1. El primero o de pre-escritura, mediante el cual el terapeuta asesora al receptor de la terapia para encontrar los medios y las formas de desarrollar su trabajo de escritura
  2. Es el proceso de escritura en sí mismo, el cual configura la catarsis de la terapia, donde el receptor de la terapia libera sus emociones y pensamientos en el papel
  3. El proceso o de lectura, que consiste en analizar e interpretar lo escrito.

En los tres procesos mencionados tienen lugar actividades terapéuticas como el ordenamiento, la identificación, el reconocimiento y la regulación de emociones, sentimientos y pensamientos. Encontramos funciones relacionadas con la reflexión y autorregulación emocional que nos permiten, como testigos, observar nuestros propios miedos, obsesiones, fobias, traumas, prejuicios, valores, etc.

Escribir experiencias traumáticas, un diario personal de auto-exploración, nuestros sueños, poemas, relatos, una carta imaginaria a un amor del pasado o la simple escritura automática e instintiva nos pueden ayudar a saber más de nosotros mismos, a cambiar patrones de pensamientos, a transformar lo negativo en positivo, a realizar nuestra creatividad e imaginación dando forma a la experiencia, entregando, en resumen, sentido ético y estético a nuestra vida.

    Desbloqueo emocional: Al igual que en el acto de hablar cuando escribimos realizamos un ejercicio cuya dirección camina desde dentro hacia fuera. De esta manera liberamos lo que llevamos dentro, efectuamos un desbloqueo emocional muy intenso ya que nos adentramos en regiones de la mente que necesitaban un lenguaje para ser manifestadas y, por consiguiente, reconocidas. Al hacer consciente lo inconsciente logramos sanarnos, lo que antes era un miedo irracional o una acción neurótica y compulsiva puede convertirse en un hecho cuyas causas quedan desveladas y así accedemos a comprender el origen latente del bloqueo.

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Imagen de Pixabay

    ALGUNOS EJEMPLOS DE ESCRITORES QUE A TRAVÉS DE LA ESCRITURA RESOLVIERON PADECIMIENTOS Y SITUACIONES TRAUMÁTICAS:

    Jorge Luis Borges, escritor argentino, escribió su magistral relato, “Funes el memorioso” como consecuencia de un problema de insomnio. Borges confesó que –tras escribir ese texto- se liberó del insomnio. Utilizó la escritura como una vía de auto-terapia mediante la cual logró dar salida a las causas que producían su trastorno del sueño.

    Isabel Allende, la escritora chilena cuenta que su novela “Paula” le ayudó de manera significativa ante el dolor que le causó la enfermedad terminal de su hija. Dice que escribir esa novela le salvó la vida. También expresó que frente a la muerte de su hija, lo único que le permitió no hundirse en la depresión y la tristeza fue escribir lo que le sucedía en ese momento y hablar de su vida, de su hija y de todos los dolores y emociones que vivía durante esa terrible experiencia.

    Dorothy Allison, escritora estadounidense cuyos textos se basan en temas como abuso sexual, abuso infantil, acoso escolar, feminismo y lesbianismo, describe cómo su texto “Bastardo fuera de Carolina” (Bastard out of Carolina) expresa su necesidad de contar su historia de cómo ella fue abusada a los cinco años por su padrastro.

    Junot Díaz, escritor dominicano y estadounidense, ganador del premio Pulitzer y autor de “Drown”, señala que escribir le permitió volcar en ella las pérdidas que vivió a causa del colonialismo, la emigración y la pobreza y el dolor por la enfermedad de su hermano.

    Jay Neugeboren, autor estadounidense en “Imagining Robert: my Brother, Madness and Survival” relata cómo la escritura lo ayudó a entender sus sentimientos en relación a la enfermedad mental de su hermano.

    James Ellroy, escritor estadounidense, autor de las novelas en las que se basan los éxitos cinematográficos L.A. Confidential y La Dalia Negra en “My Dark Places: an L. A. Crime Memoir”, dice que él se convirtió en escritor debido al asesinato de su madre.

    Kenzaburo Oe, escritor japonés. Es el segundo japonés ganador del premio Nobel de literatura, en 1994. Fue profesor visitante de El Colegio de México de marzo a julio de 1976. En la novela “A Healing Family”, escribe a partir de la situación traumática vivida por su familia: el nacimiento de su hijo Hikari con discapacidad.

    Alice Walker, escritora afroamericana y ganadora del premio Pullitzer, deviene escritora a partir de sus profundas depresiones producidas por la ceguera parcial que su hermano padece a causa de un accidente del cual sus padres la hacen culpable.

    Janet Frame, quién fue una novelista, escritora de cuentos y poeta neozelandesa,  tuvo una infancia con violencia por parte de su padre, sufrió la muerte por ahogo de dos hermanas, y estuvo mal diagnosticada con esquizofrenia en Nueva Zelandia. Este diagnóstico la llevó a estar ocho años internada y recibir más de doscientos tratamientos de electroshock. Continuamente escribía y un día mandó su trabajo a un editor; este hecho le permitió salvarse de ser sometida a una lobotomía ya que logra ganar el primer premio.

    Imre Kertész, escritor húngaro. Fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en el año 2002 y sobreviviente de los campos nazis, dice ante la pregunta ¿Qué soy yo?, que sólo encuentra una respuesta […] no poseo otra identidad que el escribir.

También los poetas Joan Margarit, Antonio Machado, José Ángel Valente, Jorge Manrique,… utilizaron la escritura para salvarse a sí mismos de su propio sufrimiento ante la muerte de un ser querido. En definitiva, experiencias traumáticas y padecimientos que son enfrentados en el papel, comprendidos, liberados.

    Una liberación: La escritura expresiva no sólo ayuda a los pacientes de algunas dolencias graves, sino que beneficia a personas con traumas psicológicos. Las palabras escritas permiten comunicarnos con los demás y también con nosotros mismos. Esta práctica alivia de alguna manera los dolores del cuerpo y cierra las cicatrices del alma.

 

 

Redescubriendo a Tarzán

Por: Victor J. Rodríguezta1edh4

El disfrute da la película que este verano devolvió al hombre-mono a la actualidad, ‘La leyenda de Tarzán‘, hizo nacer en mí un enorme interés acerca del personaje creado por Edgar Rice Burroughs en 1912. Es por ello que me decidí a leer la primera de las 27 novelas del personaje. También he decidido leer algunas de sus historias de cómic, pero aún no he tenido ninguno en mis manos.

Y a continuación citaré contenidos del argumento que pueden fastidiar a quienes estén pensando en leerla próximamente.

6a00d8341d6d8d53ef01538f63ed09970bEn estos 104 años desde que se publicó ‘Tarzan of the Apes’ se ha escrito mucho acerca de este libro, por lo que no voy a descubrir al mundo gran cosa…pero para los que no la hayáis leído os diré que es una obra muy interesante. Contiene una importante carga sociológica, aventuras, romance y una radiografía de cómo era el conocimiento de la época acerca de los simios y la visión de los indígenas africanos. Hay que leerla olvidando todo lo que uno sepa acerca del rey de la jungla. Para mi sorpresa, no aparece, al menos en esta primera historia, la célebre llamada, no salta de árbol en árbol con lianas, lo hace de rama en rama, y no viste taparrabos hasta bien avanzada la historia, sino que va desnudo hasta que le quita sus ropas a un indígena después de observar a su tribu y matarle. Además, no se queda con su amada Jane, de momento.

Pero lo que más me ha gustado descubrir es la tremenda fuerza y agilidad que desarrolla Tarzán (que significa piel blanca en el idioma de los simios de su tribu) al vivir con enormes gorilas. Crece como un cachorro débil, menos ágil y con escasa velocidad que sus compañeros de juegos. Sin embargo, desarrolla su intelecto más hábilmente que los simios y, al llegar a la madurez, es casi tan fuerte como ellos, siendo más que cualquier humano corriente. Además, desarrolla una enorme destreza con el cuchillo, un trozo de cuerda y el arco (que roba a los indígenas) a la hora de matar a otros animales y humanos.

Y es que Tarzán demuestra tener un gran amor por la jungla, un conocimiento exhaustivo del comportamiento de todas las especies de animales que habitan en ella y un salvajismo brutal, aspectos que dan un trasfondo muy poderoso al personaje. Avanzada la novela empieza a matar indiscriminadamente a miembros de una tribu indígena que se instala en el territorio de su tribu, a raíz de que el hijo del jefe mate a su madre adoptiva. A partir de ahí, observa y atemoriza a sus habitantes, convirtiéndose en un espíritu malvado para ellos. También mata a cualquier bestia que se cruza en su camino, como leones y gorilas de su propia tribu, si la situación lo requiere. Es, pues, un rey de la jungla que se impone con la sangre.

f281171b39724a29617c72a34cde4d98Un aspecto que me ha sorprendido ha sido ver cómo aprende a leer. Observa libros de ilustraciones que encuentra en la cabaña de sus padres y comprende que las líneas que hay bajo los dibujos, “con formas de bichos” indican el nombre de esa imagen. Más adelante comprueba que algunas líneas se van repitiendo debajo de otras imágenes. De ahí pasa, con mucho tiempo y paciencia, a aprender a leer inglés sin problemas, pero no a hablarlo, porque no tiene a nadie con quien conversar. Un método que creo que el mundo de la enseñanza habrá puesto en dudas desde el año de publicación del libro.

Otro dato curioso es que el autor, el señor Burroughs, incluía en las rutinas de los gorilas la caza de animales para su subsistencia. Los gorilas son vegetarianos, como mucho pueden comer algunos insectos, pero no cazan a otros animales. Me imagino que en 1912 no se conocía tanto acerca de la dieta de estos simios. O el propio Burroughs no lo sabía.

Tengo que reservar el final para hablar del trato a los indígenas y a la mujer. Hay que entender que en el momento de la publicación no había terminado la época colonial. Las potencias mundiales aún pensaban que los negros eran inferiores a los blancos y que África debía ser controlada. Igual que pasa con ‘Tintín en el Congo’ y ‘Tintín en América’, la novela está llena de una falta de respeto hacia las tribus africanas. El propio Tarzán llega a decir, cuando marcha hacia el mundo civilizado en busca de Jane, que matará a cualquier negro que se ponga en su camino “porque son negros”.  Sobre Jane, no solo es una damisela en apuros, sino que es comprada, literalmente, por un millonario para saldar una deuda económica de su padre. No voy a tachar la novela de racista, ni sexista, sino como una obra de su tiempo.

Independientemente de estos detalles, la recomiendo a todo el que esté interesado en saber el origen real de un personaje icónico en la cultura popular y, de paso, disfrutar de un puñado de aventuras y capítulos entrañables.

 

Imágenes extraídas del blog del autor.

La falta de oportunidades del Quijote

Por: Victor J. Rodríguez

He empezado a leer el Quijote. ‘El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha’, que es como se llama el primer libro. Poca gente sabe que el segundo es ‘El Ingenioso Caballero Don Quijote de La Mancha’. Es un detalle pequeño, casi nimio, pero eficaz a la hora de demostrar que todo el mundo conoce el personaje, la fama, el capítulo de los molinos de viento y algunos detalles, pero son pocos los que conocen la obra de verdad. ¿Por qué? Pues porque no interesa tanto como debería. O no motiva. Me explico.

El año pasado el CIS publicó un barómetro muy revelador acerca de este asunto, quepodéis leer aquí.

Con motivo del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra se ha hablado mucho de la obra, en los medios de comunicación, en las escuelas, en la calle, en las Instituciones y en espacios literarios. He tenido muchas tertulias y charlas con gente que se considera lectora, amante de la literatura, y no son muchos los que reconocen haberlo leído entero. Yo mismo no lo he empezado hasta hace bien poco, a mis 30 años. Mi excusa es que hasta ahora había antepuesto otras prioridades literarias, pero ahora he encontrado la motivación para leerlo. Esa es la clave.

Se dice tradicionalmente que es una obra muy extensa. Entre los dos los libros, según las ediciones, pueden superar las 900 páginas con letra pequeña. Pero, ¿acaso es eso realmente un escollo? ¿Lo es, en la época en la que triunfan las sagas literarias, las trilogías, tetralogías y hasta heptalogías o más? El que quiere leer, lee. Y no le importa la extensión. ¿Cuánta gente ha leído ‘Los Pilares de la Tierra’? Mucha, es una auténtico éxito de ventas, a pesar de sus 1300 páginas…y es solo un ejemplo. La trilogía de ’50 sombras de Grey’ suma más de 1600…

Se dice también que pertenece a una época antigua…eso son excusas baratas. Sobretodo para los fans de la fantasía, las novelas históricas, no solo no tienen problema alguno con la extensión, sino que las épocas antiguas son su fetiche. Pero no quiero señalarlos a ellos únicamente. Cada uno tiene sus intereses y preferencias, pero todos los que se consideran amantes de la literatura deberían traspasar las barreras temáticas a la hora de apreciar y leer una obra. En España han triunfado en las últimas décadas la saga del Capitán Alatriste, ‘La Catedral del Mar’ y las obras de Julia Navarro, leídas por gente que no solo lee novelas históricas.

La dificultad del lenguaje puede ser una verdadera traba, pero asusta más a priori, pues durante la lectura no cuesta tanto de entender, aunque recomiendo leerlo con un diccionario cerca y, sobre todo, hacerlo con una lectura reposada. No es un libro para leer en el autobús, en una sala de espera o en un parque, sino más bien un libro de estudio, en mi opinión. Hay que entender que Cervantes vivió en el siglo XVI y principios del XVII, obviamente el lenguaje que usaba no es el mismo que tenemos ahora y muchas expresiones han cambiado. Pero ese mismo hecho es lo que hace especial la lectura de la obra, pues conoces muchos aspectos que muestran la evolución del castellano que resultan interesantes. Ese otro castellano hace más musical y especial la narración y aporta matices interesantes. Claro que, tantos matices echan para atrás a muchos potenciales lectores.

Personalmente he disfrutado hasta ahora conociendo expresiones que usaba Cervantes y observando evoluciones de algunas palabras. Por ejemplo, usaba la palabra “fermosura”, en lugar de “hermosura”, “della” por “de ella”, “decía mucho bien…”, “se dio cata de ello” por “se dio cuenta…” y un sin fin de ejemplos. También me ha sorprendido ver que usaba palabras que aún se usan coloquialmente en países de Latinoamérica, como “plática”, término para referirse a una conversación, muy usado en México. Y “machucar”, en lugar de “machacar”, que se dice en Cuba, por ejemplo. Además, en algunos momentos he encontrado que no cambiaba la o por u en enumeraciones (escribía frases del tipo “uno o otro…” por ejemplo), cosas de la época que ahora la ignorancia gramatical de la sociedad está recuperando, para daño visual de muchos.

En definitiva, no habrá mucha gente en España que reniegue de la importancia de las aventuras (o más bien dicho, desventuras) de Don Quijote y Sancho Panza, pero son pocos los que se animan a leerlo. Tal vez se ha saturado mucho en los colegios la grandiosidad del libro en lugar de fomentar su lectura, tal vez a la sociedad española no le interesa tanto la temática como se cree que debería. ¿Quién sabe? No voy a alabar las virtudes de la novela, pues ya se ha dicho todo sobre ella, pero sí que lamento que aún habiéndose escrito tanto sobre ella no todo el mundo decida darle una oportunidad, hacer ese esfuerzo (que realmente no es tanto) para sentarse y disfrutar con una de las mejores obras de la literatura universal, que a veces, como tantas pasa, está más valorada allende nuestras fronteras que dentro dellas.

Y para aportar mi granito de arena fomentando su lectura, dejo aquí un enlace para poder acceder a un pdf del primer libro. Más fácil imposible.

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Alicia cumple 150 años

Por: Tery Logan

Se nos hace mayor. De género surrealista y escrito en 1.865 por Lewis Carroll (seudónimo del escritor y matemático Charles Lutwidge Dodgson) “Alicia en el país de las maravillas” es un cuento aparentemente escrito para niños por su fantasía y sencillez que guarda un trasfondo filosófico, psicológico e incluso metafísico.

En la época victoriana imperaban las clases sociales, el orden y las reglas, y Carroll se propuso satirizarla de forma indirecta y divertida a la vez, con burlas y paradojas a través de geniales diálogos que invitan al lector a la reflexión sobre la absurda moral de una sociedad previsible y autoritaria. “Comienza por el principio y luego continúa hasta que llegues al final. Entonces para”. “Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí”. “¿Quién decide qué es lo apropiado? ¿Y si decidiesen que ponerse un salmón en la cabeza lo usarías?”

Excepto Alicia, el resto de personajes son dispares y caricaturescos. Mientras que nuestra protagonista representa la excepción a los niños de su época (obligados a guardar las formas y estudiar muchas horas y leer textos aburridos) porque aún con la misma inercia, se rebela y cuestiona porque es curiosa e inconformista, el resto toma el té a la misma hora cada día porque sí, la juzgan por sus opiniones, deliberan sobre su vida en un juicio sin orden ni concierto y hasta ordenan cortarle la cabeza por oponerse a la Reina de Corazones (personaje egocéntrico y autoritario que parodia el carácter de la reina Victoria I).

En el país de lo absurdo, los sueños se cumplen. Pero este viaje que emprende hacia sí misma al caer por el agujero cuando persigue al conejo blanco, no es fácil. Abandonar el círculo de confort hace que perdamos la identidad, que hagamos introspección y dudemos de nuestra propia “realidad”. Lo extraño siempre es lo desconocido, aquello que vulnera y altera nuestra identidad. Y lo que nos rodea, aún siendo aburrido, previsible y sin interés, nos hace entrar en conflicto con el entorno, con los demás y, peor aún, con nosotros mismos.

Alicia no se reconoce a sí misma en lo que ocurre, porque el punto de partida es el desconocimiento, el desconcierto y el rechazo a lo ajeno. Su mundo se pone patas arriba y ella debe adaptarse, olvidando lo aprendido para interpretar cada hecho o situación por primera vez. Cuando Alicia regresa, tiene las ideas claras. Ahora más consciente y libre, encuentra la persona que quiere ser y no la que se espera que sea.

Durante el proceso, se pone de manifiesto la soledad, la dificultad de dialogar con otros personajes y la falta de empatía. Cuando la comunicación se rompe, fruto de tensiones, los grupos sociales y los individuos se separan y ven a los otros como extraños en vez de cómo semejantes y se convierten en amenaza. También se hace evidente la ansiedad, la conducta paranoica y la exigencia exagerada que a la que se nos somete desde niños y que se prolonga hasta la etapa adulta. La inmediatez, la impaciencia de querer obtener el fin sin recurrir a los medios y el vacío existencial nos alejan del presente y del verdadero yo. Es el malestar por lo que se ha perdido y angustia por lo que se puede perder: la patología psíquica de nuestro tiempo. “Llego tarde. Llego tarde. Una cita muy importante. No hay tiempo. No puedo decir hola ni adiós. Llego tarde. Llego tarde”.

“Alicia en el país de las maravillas” nos deslumbra y alumbra con la conexión entre dos mundos paralelos. El real, que parece lógico y coherente y que al ser cuestionado, se desmorona; y el absurdo e ilógico, que se rige por las formas matemáticas y la verdadera lógica, que es donde los deseos se cumplen.

Duda de toda certeza e interrogante, cuestiona toda norma y la ausencia de ella. ¿Dónde te quedas? ¿Qué realidad vivimos y quiénes somos realmente? ¿Por qué, por qué, por qué? Quizá, 150 años después, sigamos buscando las mismas respuestas que Alicia y que aún nadie ha encontrado…

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Imagen de John Tenniel

Albert Espinosa, el seductor de almas

Por: Tery Logan

Alber Espinosa. Foto: Josep Garcia

Alber Espinosa. Foto: Josep Garcia

“Nunca se sabe que encontrará uno tras una puerta. Quizá en eso consiste la vida: en girar pomos”.

(Albert Espinosa)

Dicen que para valorar ciertos aspectos de la vida, has tenido que visitar la oscuridad. Y no iba a ser menos para los artistas. Así comenzó su imparable carrera este escritor, guionista, actor y director nacido en Barcelona en 1974, tras una difícil adolescencia a causa de un osteosarcoma. Y es que Albert Espinosa tenía muchos pomos que girar y muchas puertas que abrirnos.

Posee un estilo único, sensible y particular, gracias al cual ha sido premiado en varios festivales de cine españoles. Guionista de las películas “4ª planta”, “Va a ser que nadie es perfecto” y “Héroes”; de la serie televisiva “Pulseras rojas” y de las obras de teatro “Retazos”, “Tu vida en 65 sg” y “Los pelones”, se ha consagrado como uno de los mejores escritores españoles, traducido a más de quince idiomas y con más de medio millón de novelas vendidas. Recientemente, ha publicado “El mundo azul. Ama tu caos” (2015), éxito precedido por “Brújulas que buscan sonrisas perdidas” (2013), “Si tú me dices ven, lo dejo todo… pero dime ven” (2011), “Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo” (2010) y “El mundo amarillo” (2008).

Pero no sólo le gustan los títulos originales. Sus personajes son inusuales también, todo lo opuesto a los arquetipos literarios. Espinosa viste de peculiaridad sus historias, incluso con impronta propia, hilando con las tramas principales de sus novelas experiencias propias o cercanas de las que ha sido testigo.

Albert Espinosa posee un estilo humano y sensible que te lleva mucho más allá de la literatura. Con sus lecturas, te llevas una lección aprendida y una sonrisa interior que dura días. Destila filosofía vital. Aprendes nuevos conceptos, como las perlas, los diamantes y los amarillos. Según explica en sus novelas, las perlas son personas que aparecen y que marcan tu año. Cada ochenta o noventa perlas, aparece un diamante, que define como esa persona tan indispensable e importante en tu vida que parece creada únicamente para ti. Y luego están los amarillos, que son el nuevo escalafón entre la amistad y los amantes. Esa gente que se cruza en tu vida y que con una sola conversación puede llegar a cambiártela. Estoy segura de que este autor está entre alguna de las categorías para muchos de sus lectores, como sé que más de uno y de cinco llevan anotado en su bloc de notas algunas de las maravillosas frases de sus novelas:

“Rompes a llorar o reír. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos”.

“Ser diferente de pende tan sólo de cuántos estén en tu bando”.

“Mi madre decía que la edad verdadera está en el estómago y en la cabeza. Las arrugas son tan sólo fruto de las preocupaciones y de comer mal”.

“—¿Nunca has parado el mundo?

—¿Qué es parar el mundo?

—Parar el mundo es decidir conscientemente que vas a salir de él para mejorarte y mejorarlo. Para poder moverte y moverlo mejor. En ese tiempo debes intentar que nadie ni nada te cree problemas. Alimentarte de buena literatura, de buen cine y, sobre todo, de la conversación de una única persona que te inspire en este mundo. ¿Y sabes qué…?

—¿Qué? —dije emocionado y fascinado.

—Luego el mundo te premia. El universo conspira a favor de los que lo mueven. Y ésos son los que lo paran.”

Como anécdota, cuenta que en sus inicios en la profesión se dio un plazo de tres años para que alguien descubriera su talento y justo el día que éste finalizaba, le llamaron. Es una persona muy cercana y abierta, con una gran energía creativa de la que se puede aprender mucho. Gracias, Albert, por esta gran enseñanza, por inyectarnos ilusión a través de la literatura, del cine y del teatro y por recordarnos que hay que perseguir nuestros sueños y nuestras metas, que serán mayores cuanto más grandes hayan sido nuestros obstáculos. Gracias, de corazón, por seducir así nuestras almas. Es fácil parar el mundo contigo y somos muchos los que lo moveremos gracias a ti.