Bukowski hablando de sí mismo

Por: Víctor J. Rodríguez

En ‘Septuagenarian Stew: Stories & Poems’ (libro de relatos publicado en España como ‘Hijo de Satanás‘, incomprensiblemente) Charles Bukowski realiza dos interesantes ejercicios de metaliteratura que todo escritor y aspirante debería estudiar. En la Escuela de Escritores de Zaragoza aprendí que éste es un autor con un estilo tan personal, crudo y extremo que merece ser tenido en cuenta por todos aquellos que quieran ser escritores con un amplio horizonte de posibilidades creativas.

El realismo sucio de Bukowski choca de lleno con las miradas positivas y extremadamente optimistas, contrasta con quienes piensan que siempre debe haber un final feliz. Su temática era realista, por dura que fuese. Mostraba la otra cara del american way of life, la de los que viven abandonados por la buena suerte. Pero en algunas de sus historias también introducía elementos de humor negro y metaliteratura.bukowski

Entre sus novelas y cuentos hay muchas referencias inspiradas por experiencias autobiográficas y, como bien es sabido por todos los que lo hayan leído alguna vez, creó un alter ego llamado Henry Chinaski, que aparecía habitualmente en sus libros (personalmente, la novela Factotum, protagonizada por él, es la más redonda).

En ‘Septuagenarian Stew: Stories & Poems‘, uno de sus libros de relatos, hay varias historias interesantes protagonizadas por escritores, pero voy a destacar dos en especial: Los escritores y Lo suficientemente loco.

En el primero, dos escritores sin mucho éxito, Harold y Nelson, se encuentran en casa del segundo y critican ferozmente a un tercero, respetado y admirado por público y crítica, llamado Follawski. Le llaman hijo de puta, dicen de él que “no sabe escribir, no tiene vocabulario ni estilo” y que solo sabe “vomitar y follar y putear”, que ha tenido suerte y lo definen como “un perro que hubiera logrado cruzar sin mirar una autopista congestionada sin ser atropellado”. Además, cuentan anécdotas sobre él y en ninguna sale bien parado, mientras lamentan que ellos no hayan tenido su mismo éxito. El relato termina con Follaski sentado en su máquina de escribir, borracho, escribiendo sobre dos escritores que había conocido.513lrqwYWhL._SX329_BO1,204,203,200_

Resulta muy interesante, pues no solo hace un juego de palabras con su nombre (podemos pensar que en la versión original Follawski es Fukowski) sin que también con lo que otros decían de él, además de describir el momento en que creaba el relato. ¿Cuánto habrá de verdad? Podemos pensar que a lo largo de su carrera tuvo que enfrentarse a este tipo de críticas por su estilo literario.

En Lo suficientemente loco un autor, el célebre Chinaski, explica cómo una película titulada ‘Canciones del suicida‘ adapta una de sus novelas, dirigida por un cineasta italiano y protagonizada por dos actores de la misma nacionalidad, llamados Ben Garabaldi, que haría de él, y Eva Mutton, que sería su mujer. Durante el relato cuenta detalles como el dinero que recibió por los derechos, relaciones con miembros de la producción, opiniones de los actores y cómo es para él el día del estreno. No le gusta nada la trama ni la interpretación de los actores. De Garabaldi dice que se olvida de actuar y critica que no se emborrache. Sobre su aspecto dice que le gustan sus ojos, “pero era demasiado agradable. Un macho guapo, pero pagado de sí mismo, sin rastro de insensatez”. Y de Mutton, que apenas la conocía, pero “me habían dicho que era un bocado dulce y sensual y que todos los italianos soñaban con tirársela”.

Lo curioso viene a continuación. En 1981 una película italiana, ‘Storie di ordinaria follia’  (‘Ordinaria locura‘) adaptó unos relatos de Bukowski. Los protagonistas fueron Ben Gazzara y Ornella Muti, quienes encajan bastante bien con la descripción que hace de ellos. Además, describe una escena final en la que él se abraza a las piernas de ella en la playa, en un amanecer, hablando sobre sentimientos y recitando una poesía. Una escena muy similar aparece en la película.

Está claro que en este relato Bukowski habla de su experiencia con esta película. Según puede leerse, no acabó nada contento con el resultado. De hecho, cuenta que durante el estreno no paró de criticar en voz alta lo que veía. Siendo protagonizado por Chinaski, podemos pensar (o desear) que mucho de lo que cuenta es verdad.

Mi parte favorita del relato es una en la que cuenta que, aun siendo el autor de la novela que adapta la película, no se entera del estreno hasta que se lo cuentan terceras personas, no los productores. Y reflexiona sobre lo que es un escritor, pasando a decir lo siguiente:

“¿Qué es un escritor? Un escritor es como una puta. Utilizas a una puta y luego has terminado con ella.

Creen que si los escritores sufren serán mucho mejores. Eso es pura mierda. El sufrimiento es exactamente igual que cualquier cosa: si te dan demasiado, al cabo de un tiempo puedes hundirte. Es el intento de escapar del sufrimiento lo que crea grandesescritores: te sientes tan bien que haces que los lectores se sientan bien”.

Charles Bukoski en estado puro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s